martes, 8 de marzo de 2011

Del otro lado del Edén

You never really know
when love will come and go
....Feels so good, de Van Halen por supuesto

Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana... Bueno, no tanto tiempo, hace 3 o 4 años, y no tan lejos, aquí nada más en Saltillo yo era un rock star, un bastardito corporativo en rápido aprendizaje de ser un bastardazo corporativo.

Tenía un trabajo que pagaba muy decentemente, estaba recién divorciado, sin hijos a quienes pagarles pensión, rodeado de hermosas mujeres, la fiesta comenzaba los miércoles y terminaba en algún punto entre el sábado y el domingo, la amnesia alcohólica era mi mayor preocupación y en general gozaba de una vida deliciosa.

Los domingos los dedicaba a enajenarme enfrente de una obscena TV de muchas pulgadas con el videojuego de moda, hacía ejercicio diariamente en el gimnasio de moda, comía en los lugares de moda, tomaba cafés asquerosos con más de 5 palabras en el nombre, en el lugar de moda claro, comía sanamente en la cafetería del Gym y tomaba únicamente whisky Buchanan's porque uno no puede ir por la vida mamoneando a menos que el mesero sepa específicamente qué quieres tomar y cómo lo quieres tomar sin tener que decirselo, además mi nutrióloga (super fashion por supuesto) me había dicho que así no engordaba tanto.

Andaba por la vida con muchas pretensiones, con un hígado a prueba de todo y con varios condones en la bolsa.

Un buen día llegué a casa después de pretender ser un bastardazo corporativo durante 8 horas, besé a la mujer que amo, besé su enorme panza donde aún se refugia el bebé infernal (Alien, el 4o pasajero), besé al menor en disputa y recibí un abrazo conjunto todos contra todos, luego cenamos, vimos alguna aventura insulsa de superhéroes, el menor en disputa me puso una bendición, me dió un beso y un abrazo largo y lo llevé a dormir, luego estuve acariciando la panza de mi propia y personal Beatriz, y caí en cuenta de que ésta es sin duda una época muy feliz en mi vida.

¿Cómo llegué a esto?, es una historia demasiado larga para este post, pero créanme, hubo que caminar por el infierno, toquetear y chacharear en el purgatorio para llegar a éste punto, con que lo que siga no sea otra bajada a visitar el último círculo del infierno me conformo.

Desde el otro lado del Edén
Icaro

1 comentario:

  1. ...y mira que si pasaste por bastantes historias jeje. Que agradable es volverte a leer :D

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